domingo, 4 de noviembre de 2007

leyendas de terror (hechos reales )




En mi casa he visto apariciones de varios espíritus, pero nunca ellos me habían hablado, como en aquella noche, bueno lo que ocurrió fue lo siguiente:Me estaba preparando para dormir, cuando sentí a alguien respirando bruscamente en mi pieza, no le di mucha importancia. Apagué la luz y me acosté en mi cama, cuando siento de nuevo la respiración.En ese momento me doy la vuelta para ver si había alguien en mi dormitorio...pero no había nadie.Cerré los ojos, cuando siento un escalofrío en todo el cuerpo, abro los ojos y miro fijamente la puerta de mi pieza, cuando escucho unos pasos acercarse a mi cama y aquella fuerte respiración, como si alguien se estuviera asfixiando...me doy la vuelta mirando la ventana, cierro los ojos y trato de pensar en otra cosa para ver si era mi imaginación.De pronto los pasos se hacen mas fuertes, empieso ha sentir la respiración cada ves más cerca y mas cerca, el ambiente de mi pieza se pone turbio. Sentí tanto miedo que no me atrevía a mirar. Me alejé lo mas posible a la ventana dejando harto espacio en mi cama.cuando siento la cama crujir como si se subiera alguien y se acostara, en ese momento siento la respiración en mi espalda, un viento helado que sentí en el cuello, tenía tanto miedo que sólo quería salir corriendo de allí, pero estaba inmóvil. cuando escucho que alguien me dice con una voz grave "...Oye...".En ese instante fue tanto el miedo que tuve que grité que se fuera y no me tocara.Al gritarle eso dejé de escucharlo y el ambiente de mi pieza volvió a la normalidad, esa noche fue la única vez que logré escuchar la voz de aquel ser.
hecho real..


Era de esos días aburridos recuerdo muy bien....estaba con mis compañeras del colegio, mis adoradas amigas, en un momento dijo que tenía un excelente juego para combatir el aburrimiento en el descanso de las 10 am. y que necesitábamos solamente un cuaderno, un estilógrafo y una moneda grande.Es así como tomo uno de mis cuadernos, el estilógrafo lo sacó claudia de su bolso y dalila aporta la moneda de 10 pesos que en ese tiempo era la más grande. Hasta ese momento ninguna sabía de qué se trataba, solamente Doris quién fué la de la idea del supuesto juego. Es así como ella comenzó a dibujar las letras que corresponden al abecedario y números del 1 al 0, las palabras Si y No, además de la palabra salida. Una vez finalizado lo que según Doris era el juego, posteriormente nos dijo que se llamaba Ouija, sin darnos mayor detalle.Nos sugirió sentarnos en forma circular, estábamos el grupo completo, Doris, Dalila, Claudia, Francia, Magda y por supuesto yo. Comenzamos a jugar la ouija sin saber a ciencia sierta qué era. Es así como repitiendo las palabras que decía Doris invocamos alguna presencia que quisiera hablar con nosotras y que se dirigiera a la palabra Si, luego de unos segundos llega supuestamente un chico dándonos a todas algunos datos adivinatorios de nuestras vidas con lo cual quedamos descrestadas pues además nos daba supuestas fechas en que deberíamos morir, muy pronto. Como esa entidad nos causó tanto temor por las malas noticias, decididamente invocamos a otros. De igual manera solo nos traían malas noticias, además de confirmarnos que padecían mucha sed y que el lugar donde estaban era muy caluroso. Cansadas de tanta quejadera de esos espíritus y de esas malas noticias pues además nos hablaba de nuestros futuros divorcios, gran número de hijos entre otros decidimos probar una vez más. Luego llegó alguien llamado Juan, comenzó a contestar nuestras preguntas con gran acierto y diciendo que se encontraba al parecer en un lugar más tranquilo diferente al de los anteriores espíritus que habían llegado. Además de ello se ofreció a ayudarnos en las tareas, pues además de ello nos estaba yendo extremadamente mal en las notas del colegio. Accedimos inocentemente a recibir su voluntaria y oportuna colaboración.En los días posteriores solo obtuvimos felicitaciones extensivas a nuestros padres por parte de nuestros maestros al mostrar semejante mejoría en las notas de las evaluaciones, todas sabíamos que era gracias a Juan quién lo había prometido. Días después de finalizado el año escolar comencé a experimentar extrañas presencias en mi casa como si alguien estuviera todo el tiempo mirándome, pero en realidad nadie había pues en ocasiones encontrándome sola estaba dicha presencia. Una noche sentí que alguien se acostaba a mi lado, sintiendo una especial frialdad al lado izquierdo como si una persona se hubiese recostado en la cama. Al comienzo me dió mucho temor, pero con el paso de los días esta experiencia se hizo tan común que hasta le hablaba como si fuera alguien familiar (hablaba al aire pues no lo podía ver). Una noche la cosa pasó a mayores pues además de tocarme sutilmente un pie expresó mi nombre: María!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! con lo cual salí despavorida de mi cuarto.Comencé a experimentar algunas desapariciones de cosas personales, como mi ropa interior entre otras pertenencias que aparecían en otros lugares diferentes de la casa sin explicación aparente, algunos accidentes caseros sin explicación alguna. Una noche tuve un sueño con un joven, me contaba que lo habían asesinado en una fiesta y me dió un nombre de mujer y un número telefónico y me pidió llamar lo más pronto posible a esa persona, y comunicarle las buenas noticias acerca de él que se encontraba bien y que no llorara más porque no le permitiría descansar en paz.Al día siguiente hice lo que me pidió el joven del sueño, es así como llamé al teléfono que me dijo, era en otra zona del país donde vivo unos 700 kilómetros de distancia. Pregunto por María que fué el nombre que me dió este chico en el sueño, efectivamente era el nombre de la persona que contestó el teléfono, extrañada de mi historia acerca del motivo de mi llamada le digo que llamaba de parte del chico con el que soñé y que le enviaba un mensaje. Es así como ésta mujer comenzó a llorar desconsolada, luego le pregunto que si ese chico había sido asesinado en una fiesta y efectivamente la mujer me confirma que sí, que su hijo de 20 años con un gran futuro que le fué truncado en un accidente que terminó con su muerte precisamente en una fiesta de amigos, le dí el mensaje final que el chico se encontraba bien y que no llorara más, quedó confortada con mi llamada pero ambas asombradas con la exactitud de los datos suministrados por el chico del sueño; Juan. Luego todos esos fenómenos desaparecieron de mi vida pero aún 18 años después recuerdo con marcado escozor esta historia de la vida real que me sucedió estando en mi época de estudiante.
hecho real